Feliz Año Nuevo



Pablo Yñiguez

Por Pablo Yñiguez

Ahora comprendo por qué “El Indio” escribió que las despedidas son esos dolores dulces.

 

Recuerdo cuando todo empezaba un día antes, esa eterna previa, el desvelo que llevaba los colores de tu equipo, el amor incomprendido por los mortales y compartidos por los de tu barrio.

El camino más que conocido siempre saludaba a las mismas caras y sonreía al volver a ver sus rostros, el cuerpo del descamisado que pasaba con un vino, la alegría de las sonrisa manchada por los años pero verdadera, la herencia más rica transmitida de generación en generación.

Un solo coliseo para miles de gladiadores custodiado por la divinidad de la virgen cien metros antes. Cancha del “Tripero”, cancha del pueblo. Allí se unían los que aman la cultura popular, los que aman el futbol del fin de semana, los que aman el futbol de nuestra ciudad.

No existía la distinción de clases y mucho menos las delicadezas. Varias tardes el calor superaba los cuarenta y sin embargo el abrazo transpirado era el más deseado, esperado y disfrutado.

Eternos como “El Chueco” Ibañez y futuras promesas como Gastón Suarez, todos ellos adentro del mismo campo de juego, tratándose como si fueran de la misma clase y con el respeto que sólo comprenden aquellos que pisaron un verde cesped.

Cuántos la boquearon porque el chamuyo es gratiuto, pero que se le va a hacer, de esos hay en todos lados. Lo importante es que predomine el futbol, que ese ser abstracto que tán feliz nos hace, que siga vivo. Y durante este 2014 vivió y qué lindo que vivió!

Deseo desde este medio que vive y sonríe gracias al futbol de Las Termas, que para el 2015 continúe vigente esta cultura con la que nacimos y que depende de nosotros que siga en futuras generaciones.

Algún día seremos uno solo, haremos el asado más grande de la historia, el Tripero se abrazará con el Pata Negra, regresarán aquellos que adeudan, la violencia será una historia olvidada, la banda de los Bagreros alentará toda la noche como nos tienen acostumbrados, las turras con las chetas bailarán la misma murga, sentirémos cerca a aquellos que están arriba y que desde allí siguen alentando, dejaremos de besar el tatuaje de la herencia para abrazar al dueño de la herencia, al fin va a decir la verdad el que escribe los diarios, al fin dejaremos de rezarle a la televisión.... Bueno, ya he soñado demasiado, a pesar de que sigo despierto. Pero no es algo imposible y depende de nosotros, del pueblo futbolero, como siempre, que uno solo seamos todos y que todos seamos uno solo.

Feliz año nuevo y que viva el Futbol de Las Termas.